
«El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia.»
1 Corintios 13:7 NTV
¿Y ustedes siguen enamorados?
Qué mucho he escuchado esa pregunta desde que nos casamos. Honestamente al principio me chocaba y no la podía entender pero luego cuando comencé a observar a otras parejas, entendía porqué lo preguntaban. He visto a muchos matrimonios que no parecen estar enamorados. Aún así, en mi mente no cabía pensar en estar casada sin estar enamorada. Amar a mi esposo es la razón principal para estar casada con él.
Me di a la tarea de saber porqué me preguntaban. Unos me decían que porque llevábamos mucho tiempo juntos, otros me decían que porque somos muy diferentes el uno del otro; y así básicamente las razones de la pregunta.
Mi respuesta hace 10 años: “Claro que seguimos enamorados. No es algo fácil porque se crean costumbres con el día a día y los años van trayendo nuevos retos. Pero mantenernos enamorados es parte del plan para continuar juntos”
Mi respuesta hoy, la misma. Ya no me han vuelto a hacer esa pregunta. Pero yo, a través de este proceso de sanidad, también me detuve y me hice la pregunta. Esta vez como vino de mi, busqué cómo hemos logrado seguir enamorados y quiero compartir con ustedes lo que hemos hecho mi esposo y yo para mantenernos enamorados.
Lo primordial, permitir que Dios sea el capitán de nuestras vidas. Dios es la definición de amor y sin él no podríamos lograrlo.
Luego el segundo protagonista en esta ecuación ha sido el Perdón. Esto de vivir con otra persona que es distinta a ti, que simplemente por el hecho de ser hombre lo hace diferente a nosotras, ya es una razón suficiente para que en el día a día de la convivencia, surjan situaciones en las que tengamos que perdonar y pedir perdón. La falta de perdón nos aleja de Dios y nos aleja como pareja. Así que mantener el perdón genuino en nuestro matrimonio, nos ha permitido seguir enamorados.
Otro que juega un papel importante es la comprensión, siempre intentar entendernos el uno al otro por más diferentes que seamos. Mostrar interés en lo que necesitamos, lo que nos sucede y anhelamos, también nos ha ayudado a mantenernos enamorados.
Otra clave entre nosotros es no permitir que las “peleas pequeñas” se conviertan en enojos grandes. Y que muchos tontos disgustos uno tiene al día con su pareja. Pero no podemos permitir que estos disgustos penetren en nuestras emociones. Hemos puesto una regla de “pasar la página”, dialogarlo, disculparnos y continuar. Que el sol no se ponga y nosotros permanezcamos enojados. Eso también nos permite continuar enamorados.
Y otra clave que nos mantiene enamorados a 18 años de haber comenzando esta travesía, es el cariño. Ya en esta etapa nos conocemos mutuamente en esa área. El sabe todo lo que me gusta y lo que no. Y yo igual de el. Ya no es muy fácil sorprendernos pero el reto de intentarlo nos anima a hacerlo. El cariño es maravilloso para mantener la llama del amor prendida. A veces es una llama pequeña y otras veces grande, pero el cariño ayuda a mantener esa llama encendida. Estar pendiente a los pequeños detalles, a decirnos palabras bonitas, a darnos cariño físico y emocional. Regalos materiales que cuando se puede se hacen y que cuando no se puede no se hacen o con un pequeño detalle no muy costoso se muestra lo importante que somos el uno al otro. Ayudarnos, apoyarnos, escucharnos o simplemente estar en silencio cuando el otro lo necesita. A nosotros nos mantiene enamorados.
Esas 5 cosas son las que nos enamoran en casa pero tengo que destacar que el amor es la más importante. El amor que todos los días Dios deposita en nuestros corazones. Como dice la Palabra en corintios 13:7, el amor nunca se da por vencido. Siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en todas las circunstancias.
Yo anhelo seguir enamorados hasta que Dios y la vida nos lo permitan.
¡Gracias por leerme!
¡DTB!
Jannisabel