Blog, Cónyuges, Esposa, Esposa Cristiana, matrimonio, Matrimonio con Propósito, Matrimonio Cristiano, Matrimonios, Un blog con propósito, vida de casados, Vida Matrimonial

Una actitud de gratitud

✝️📖 “Ustedes serán enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias a Dios.”

2 Corintios 9:11 NVI

Una de las acciones que mejor recuerdo desde niña, es la acción de gratitud. Mis padres me enseñaron a tener un corazón agradecido primeramente con Dios y también con el prójimo. Dar gracias es una actitud que aprendí desde ese entonces.

A través del tiempo y las circunstancias de la vida, hubo momentos en los que la actitud de gratitud no era mi prioridad. Pero eso cambió cuando mi esposo llegó a mi vida. Él es una de las personas más agradecidas que yo conozco. Siempre agradecido con Dios, con sus padres, con las cosas más sencillas de esta vida. Un gracias o un gesto de gratitud nunca han faltado en él desde que lo conozco.

Conmigo ha sido igual, sus muestras de gratitud hacia mi, no cambian. En tiempos alegres y en tiempos difíciles. He aprendido a ser mucho más agradecida que antes, a través de él. Agradecida con Dios, por su gracia, por su amor y su misericordia. Por todo lo que hace todos los días conmigo y con mis seres amados. Y también a ser una esposa agradecida.

Todos los días tengo que tener un corazón agradecido por cada detalle, por lo simple y por lo complicado. Esa actitud de gratitud mutua hacia Dios y entre nosotros ha traído bendición, alegría, un ambiente positivo y es una de las cosas que mantiene el amor en nuestro matrimonio. Nos hace sentirnos valorados y respetados por lo que hacemos.

Ser generosos y agradecidos uno con el otro resulta en ser agradecidos siempre con el que realmente logra las cosas entre nosotros. El motor de nuestro matrimonio. El que permite las cosas. El que nos guarda, nos perdona, nos restaura y nos transforma; DIOS.

Que nunca se nos quite la actitud de gratitud.

¡Bendiciones!

Vida Matrimonial

Un matrimonio sin Dios en el panorama

✝️📖 «Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!»

Eclesiastés 4:12 NVI

En aquel momento, donde eramos un matrimonio con Dios a lo lejos, no es que las cosas fueran malas, es que simplemente no eran como siempre han debido ser. No es lo mismo un matrimonio de dos a uno de tres. Porque esa tercera persona es la más importante en una relación. Es quien la mueve, quien la permite. Ahora que lo pienso bien, no se ni cómo podíamos vivir una vida sin Dios en nuestro asunto. No es lo mismo conocerlo, llamarlo de vez en cuando, para pedir ayuda o para agradecerle de cuando en vez, que decirle : “Dios, entra a nuestras vidas, tómala y guíanos. Tu nos creaste y nos uniste en matrimonio, regresa y entra a estar con nosotros”

Nuestro matrimonio sin Dios en el panorama no lograba su propósito real. Hacía que las cosas no fluyeran totalmente bien. Ningún matrimonio es perfecto pero estoy segura que si ya es difícil que dos personas diferentes se lleven bien, es más difícil sin Dios en la relación. Dios trae su gracia, trae amor, perdón, comprensión y compasión. Cuando estábamos lejos de Él, era fácil que cosas como el egoísmo y el enojo nos dominaran. Que nuestros defectos muchas veces sobrepasaran las virtudes. Que pasáramos más trabajo para perdonar o que incluso, se quedaran cosas guardadas en nuestros corazones sin perdonar. Nos podían vencer muchas cosas. Los momentos de dificultades eran como estar en medio de una fuerte tormenta pero desprotegidos, en donde los fuertes vientos y lluvias podían azotar hasta hacer daño muy difícil de reparar.

Así era para nosotros el no permitirle a Dios ser el centro de nuestras vidas. Tanto a nivel individual como en el matrimonio. Hoy puedo contar una historia muy diferente. Continúamos siendo un matrimonio imperfecto y siempre lo seremos. Pero Dios se perfecciona en nuestras debilidades desde el mismo instante que lo invitamos a estar en nuestro panorama. Que hermoso es tenerle, que sea nuestra ayuda diaria, nuestro consolador, es nuestro Padre que nos ama y perdona pero también que nos corrige.

Con Dios somos un mejor matrimonio. Mi esposo es mi hombre idóneo y yo soy su idónea. Cuando nos enojamos, ahí esta Dios para redargüir nuestros corazones y continuar. Cuando hay que perdonarnos, Dios se encarga de recordárnoslo latentemente. Cuando estamos tristes y quizás nosotros mismos en nuestra humanidad no logramos calmarnos nuestras tristezas, ahí está Dios para enjugar nuestras lágrimas. Es otra cosa orar por mi esposo y saber que el ora por mi. Acompañarnos en gratitud y adoración a nuestro Señor. Cada día Dios nos recuerda que no debemos rendirnos, que nos amamos y estamos juntos gracias a Él y con un propósito para nuestra propia vida y la de otros.

Hay veces que nos cansamos y que quizás pensamos que Dios está lejos, pero con nuestras experiencias, tenemos la certeza de que el siempre nos cuida y está con nosotros. Pero depende de nosotros que Él permanezca en nuestro matrimonio y nosotros permanezcamos en Él. ¿Qué viene para nuestro futuro? No lo sabemos, pero sabemos que sea cual sea su plan, Dios siempre estará con nosotros como cuerda de tres hilos que no se rompe fácilmente.

Hoy podemos ver claramente con nuestros ojos espirituales, cómo Dios está en nuestro panorama y puedo decir que se ve hermoso en él.

¡Bendiciones!

Jannisabel

Blog, Cónyuges, Esposa, Esposa Cristiana, Marriage, matrimonio, Matrimonio con Propósito, Matrimonio Cristiano, Matrimonios, Un blog con propósito, vida de casados, Vida Matrimonial

Nuestros Regalos

«Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento.»

Santiago 1:17 NTV

Hace varios domingos en la iglesia, nuestra pastora hizo una oración por nosotros en celebración de nuestro aniversario. Fue una oración poderosa como siempre y con palabras hermosas de su parte para nosotros. Pero algo me llamó mucho la atención. Nos dijo que nosotros somos nuestros regalos. Yo soy el regalo de mi esposo y mi esposo es mi regalo. Durante tanto tiempo me he sentido que ciertamente él es un regalo para mi pero no lo había analizado tan profundamente. Como he hablado anteriormente, mi esposo fue mi camino a mi sanidad. Por lo tanto, su vida en la mía le hace ser un regalo para mi.

Regalo se define como una cosa que se le da a una persona como una muestra de afecto o consideración. Un regalo, siempre tiene un significado, un motivo e involucra emociones por la persona que lo hace y la que lo recibe. Mi esposo es un regalo de amor, de sacrificio, perseverancia, de rescate y de mucha paz. No hay nada material que se compare a todo lo que él significa y es para mi. Lo veo como una muestra de amor y de consideración por parte Dios a mi vida. Es parte de la gracia de Dios.

Muchas veces nos enfocamos en los defectos o cosas negativas de nuestro cónyuge y olvidamos que es nuestro regalo por parte de Dios. Nos toca cuidarles, atesorarles por su importancia, por su gran valor.

¿Qué sería de mi vida si este regalo por parte de Dios no hubiese llegado? Wow, no se ni cómo contestarme esa pregunta porque aunque a veces en nuestros años de matrimonio hemos vivido retos y dificultades; no hay ni un momento en el que no lo haya sentido como un maravilloso propósito de Dios. Tenerle en mi vida es realmente un privilegio.

Dios me ha hecho varios regalos. El mejor y primero, el sacrificio que hizo Cristo por mis pecados. A través de ese regalo de amor tengo perdón, tengo la presencia del Espíritu Santo y lo que necesito para caminar en mi vida con gozo y libertad por medio de Jesús.

Como dice esta Palabra en Santiago 1:17 que lo bueno y perfecto proviene de Dios. La sangre de Jesús, las bendiciones y cosas buenas que llegan por parte de Dios a mi vida, mi esposo, mi hija; son regalos que provienen de Dios y no por que los merezca. Han sido dados por su gracia. Su gracia me perdona y me salva. Es por su gracia que vivo cada día. En esta vida no existe persona que lo tenga absolutamente todo. Pero quien tiene la gracia de Dios, realmente lo tiene todo.

Nuestros regalos somos nosotros como esposos y Dios en nuestras vidas quien es el que hace las cosas posibles por medio de su gracia. El amor que Dios tiene por nosotros y por ti no se basa en lo que hagamos , se basa en la inconmovible decisión que Él hizo en su mente divina desde la eternidad.

Yo veo el amor de Dios a través de mi esposo pero incluso si mi esposo algún día dejara de amarme y no apreciara más el regalo, Dios nunca dejará de amarme, ni tampoco a él. Y nunca se cansará de darnos su misericordia y su perdón. Ese es el regalo de los regalos.

Amigo que me lees, nunca olvides que la gracia de Dios te arropa y es el mejor de los regalos.

¡Dios les Bendiga!

Aniversario, Blog, Cónyuges, Enamorados, Esposa, Esposa Cristiana, Marriage, matrimonio, Matrimonio con Propósito, Matrimonio Cristiano, Matrimonios, Un blog con propósito, vida de casados, Vida Matrimonial

Nuestras bodas de hilo

Mañana celebramos nuestro aniversario número doce de casados. Buscando en internet, me encontré que a los doce años en el matrimonio se les llama las bodas de hilo. Me pregunté, ¿Wow y porqué hilo, si parece ser un material frágil? Y también pensé en la famosa frase: «Esto pende de un hilo». Sin embargo me encontré con que el significado de este aniversario es que es un momento para pensar en el camino ya recorrido, y el que está por venir. Es una etapa en la que la relación ya debe estar afianzada y posiblemente hayan hijos, lo cual le hace un lazo familiar más fuerte.

El hilo es suave pero resistente. «Un hilo es una hebra de un material textil que se usa para coser, para unir lo que viene de distintas partes o para remendar lo que ahora está roto.” Y por eso simboliza esta etapa en el matrimonio. En estos años han pasado desde las cosas más felices hasta las más difíciles en la relación.

Vaya significado. Ahora aplicándolo a nuestra vida como esposos me hace todo el sentido el simbolismo del hilo. Definitivamente somos dos personas de distintas partes, diferentes personalidades y maneras de pensar, unidos en una sola carne y en una unión que es mantenida por Dios desde que le permitimos ser el que teje nuestras vidas. En doce años han sucedido nuestras alegrías más maravillosas pero también tristezas y desilusiones. Cada año ha venido lleno de nuevos retos. Somos como una gran tela gigante que cada año crece más. Los hilos nos mantienen unidos. Y cuando algo ha sido quebrado o rasgado, viene nuestro sastre a coser cada área nuevamente para que la unión se mantenga. Cada año hemos caminado, unas veces al mismo ritmo y otras veces no; pero siempre hacia la misma dirección.

Doce años de estar juntos en matrimonio, de amar, de luchar, de perseverar, de crear, de creer, de crecer, de esperar, de soñar, de aprender, de reír, de llorar , de criar, de empezar de nuevo, de perdonar, de confiar, de respirar.

Hoy reflexiono en todo lo que hemos vivido y agradezco a Dios por lo que nos ha permitido vivir juntos. Trabajando unidos con Dios para que los años que están por venir nos sigan enriqueciendo a nosotros y a los demás. Hoy siento que somos como ese hilo, suave pero resistente.

¡Que Dios continúe siendo el centro de nuestra relación!

¡Que el amor cubra nuestras vidas de pies a cabeza!

«Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.»
‭‭1 Pedro‬ ‭4:8‬ ‭RVR1960‬‬
Blog, Cónyuges, Enamorados, Esposa Cristiana, matrimonio, Matrimonio con Propósito, Matrimonio Cristiano, Matrimonios, Un blog con propósito, vida de casados, Vida Matrimonial

¿Y los amigos, dónde están?

«En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia.»

Proverbios 17:17 RVR1960

Cuándo te casas, muchos de tus amigos comienzan a alejarse de ti y otros permanecen en tu vida. O sucede al revés, que el que se casa es quien abandona a sus amigos. Ciertamente, se supone que un verdadero amigo, no debe alejarse de ti, no importa la etapa de la vida en la que te encuentres y no importa tampoco a que distancia viven.

Eso era lo que yo pensaba hace mucho tiempo, pero la vida y las experiencias me han hecho entender lo que es verdaderamente tener a un amigo. Lo primero que aprendí es que para que alguien sea tu amigo, no tiene que haberte durado toda tu vida. Hay personas que llegan a nosotros con un propósito, para enseñarnos algo, para ayudarnos o nosotros ayudarles. Para vivir alguna experiencia necesaria para crecer. Pero luego se marchan. Otra cosa que aprendí es que el único amigo eterno que puedes tener si se lo permites, se llama Jesús. El que nunca te va a fallar. Y otra que aprendí, es que tu cónyuge debe ser el primero en tu lista de amigos porque el matrimonio también está basado en una buena amistad.

Así que el resto, si los logras mantener a lo largo de tu vida, son regalos que Dios te permite tener para compartir una vida y para que se conviertan en esos hermanos que estarán contigo en alegrías pero también en tristezas. Para que aporten cosas buenas mutuamente.

La Palabra de Dios nos habla en múltiples ocasiones sobre la amistad. Realmente los seres humanos necesitamos tener relaciones con amigos. Los amigos están para ayudarse, para apoyarse, para consolarse, para orar uno por el otro, para aconsejarse, para escucharse, y también para guiarse cuando saben que el otro no está haciendo algo correcto.

Con el tiempo y los diferentes amigos que han pasado por mi vida, he tenido muchas alegrías pero también tristezas. Mucho amor pero también decepción. Y cuando se trata del matrimonio, definitivamente hay que pensar: “¿Y los amigos, dónde están? Los verdaderos amigos que aportan algo bueno a la relación. Los buenos amigos que están presentes para ayudarles como pareja. Los amigos que son capaces de continuar a tu lado, no importa la pareja que hayas escogido. Los amigos que no te abandonan cuando son ellos los que encontraron pareja. Los amigos que a pesar de la distancia o los años que pasen sin verse, están siempre en todo tiempo, y puedes sentir su amor a través de sus palabras y manera de tratarte. Esos son los amigos que tienen que estar cuando te casas. Los tuyos o los de tu cónyuge o los amigos de ambos, que aporten cosas positivas. Que te sumen y no te resten. Que no sean tóxicos para tu relación.

A veces pensamos que no es importante. Pero tener a las personas correctas a tu lado, ayudan a tener un mejor matrimonio. Y tener a las incorrectas, aportan a que no puedan mejorar como esposos. Todo tiene un propósito y cada persona que llega a nuestras vidas, también.

Hoy doy gracias a Dios por los amigos que tuve y con los cuales aprendí, los que se marcharon también con un propósito para mi vida, y por los que permanecen porque hoy son un apoyo a mi vida y mi relación matrimonial.

¡Gracias Dios, por los amigos!

Blog, Cónyuges, Enamorados, Esposa Cristiana, matrimonio, Matrimonio con Propósito, Matrimonio Cristiano, Matrimonios, Un blog con propósito, vida de casados, Vida Matrimonial

¿Y ustedes siguen enamorados?

«El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia.»

1 Corintios 13:7 NTV

¿Y ustedes siguen enamorados?

Qué mucho he escuchado esa pregunta desde que nos casamos. Honestamente al principio me chocaba y no la podía entender pero luego cuando comencé a observar a otras parejas, entendía porqué lo preguntaban. He visto a muchos matrimonios que no parecen estar enamorados. Aún así, en mi mente no cabía pensar en estar casada sin estar enamorada. Amar a mi esposo es la razón principal para estar casada con él.

Me di a la tarea de saber porqué me preguntaban. Unos me decían que porque llevábamos mucho tiempo juntos, otros me decían que porque somos muy diferentes el uno del otro; y así básicamente las razones de la pregunta.

Mi respuesta hace 10 años: “Claro que seguimos enamorados. No es algo fácil porque se crean costumbres con el día a día y los años van trayendo nuevos retos. Pero mantenernos enamorados es parte del plan para continuar juntos”

Mi respuesta hoy, la misma. Ya no me han vuelto a hacer esa pregunta. Pero yo, a través de este proceso de sanidad, también me detuve y me hice la pregunta. Esta vez como vino de mi, busqué cómo hemos logrado seguir enamorados y quiero compartir con ustedes lo que hemos hecho mi esposo y yo para mantenernos enamorados.

Lo primordial, permitir que Dios sea el capitán de nuestras vidas. Dios es la definición de amor y sin él no podríamos lograrlo.

Luego el segundo protagonista en esta ecuación ha sido el Perdón. Esto de vivir con otra persona que es distinta a ti, que simplemente por el hecho de ser hombre lo hace diferente a nosotras, ya es una razón suficiente para que en el día a día de la convivencia, surjan situaciones en las que tengamos que perdonar y pedir perdón. La falta de perdón nos aleja de Dios y nos aleja como pareja. Así que mantener el perdón genuino en nuestro matrimonio, nos ha permitido seguir enamorados.

Otro que juega un papel importante es la comprensión, siempre intentar entendernos el uno al otro por más diferentes que seamos. Mostrar interés en lo que necesitamos, lo que nos sucede y anhelamos, también nos ha ayudado a mantenernos enamorados.

Otra clave entre nosotros es no permitir que las “peleas pequeñas” se conviertan en enojos grandes. Y que muchos tontos disgustos uno tiene al día con su pareja. Pero no podemos permitir que estos disgustos penetren en nuestras emociones. Hemos puesto una regla de “pasar la página”, dialogarlo, disculparnos y continuar. Que el sol no se ponga y nosotros permanezcamos enojados. Eso también nos permite continuar enamorados.

Y otra clave que nos mantiene enamorados a 18 años de haber comenzando esta travesía, es el cariño. Ya en esta etapa nos conocemos mutuamente en esa área. El sabe todo lo que me gusta y lo que no. Y yo igual de el. Ya no es muy fácil sorprendernos pero el reto de intentarlo nos anima a hacerlo. El cariño es maravilloso para mantener la llama del amor prendida. A veces es una llama pequeña y otras veces grande, pero el cariño ayuda a mantener esa llama encendida. Estar pendiente a los pequeños detalles, a decirnos palabras bonitas, a darnos cariño físico y emocional. Regalos materiales que cuando se puede se hacen y que cuando no se puede no se hacen o con un pequeño detalle no muy costoso se muestra lo importante que somos el uno al otro. Ayudarnos, apoyarnos, escucharnos o simplemente estar en silencio cuando el otro lo necesita. A nosotros nos mantiene enamorados.

Esas 5 cosas son las que nos enamoran en casa pero tengo que destacar que el amor es la más importante. El amor que todos los días Dios deposita en nuestros corazones. Como dice la Palabra en corintios 13:7, el amor nunca se da por vencido. Siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en todas las circunstancias.

Yo anhelo seguir enamorados hasta que Dios y la vida nos lo permitan.

¡Gracias por leerme!

¡DTB!

Jannisabel